Bio

Nací en Madrid en 1974, pero podría decirse que pasé mi infancia y gran parte de mi vida en Burgos. Allí comencé a tocar la guitarra y a interesarme por el registro de audio. Durante un año fui músico residente del café bar Piano donde, a veces solo con mi guitarra y a veces acompañado al piano, entonaba mis canciones todos los jueves hasta bien entrada la noche. Alternaba mientras tanto la faceta de cantautor con mi primer experimento musical común, Vienn. Después llegó Jack Kitti Yak, proyecto de soul con toques de rock, con el que tuvimos el honor de actuar teloneando a los Burning. El resultado de aquellos años en el local aprendiendo técnicas de grabación y edición fue un maxi single, realizado con más cariño que medios y con técnicas totalmente autodidactas.

En 2004, tras un desafortunado accidente de motocicleta que me mantuvo postrado durante meses, me mudé a Gijón. Desde entonces no han faltado proyectos personales, colectivos y en colaboración con personas que trabajan desde otras disciplinas. En 2008, como regalo a todas esas amistades que empezaban a trabajar con amor y valentía en la segunda generación grabé el CD de canciones infantiles Nanas Do Ar.

Ese mismo año, empecé a colaborar con Boni Ortiz como guitarrista del Equipo de Teatro La Máscara. Hemos hecho homenajes poético-musicales a autores como Antonio Machado o Miguel Hernández, también propuestas más amplias relacionadas con el erotismo en la literatura o con la situación de las personas refugiadas, trabajando sobre el libro Ninguna tierra es la nuestra.

Otras colaboraciones con amigas y amigos especialmente queridos incluyen la grabación de Gacela de ti que vienes, poema de Laura Casielles de su libro Las señales que hacemos en los mapas (Libros de la Herida, 2014) o el acompañamiento a Álvaro Barriuso en las presentaciones de su primer LP en solitario, Siempre volviendo a casa (Repetidor, 2016) en Asturias y Burgos, disco muy, muy recomendable.

Por diversas circunstancias personales, mi vinculación con las músicas del otro lado del Atlántico, especialmente con México, dio lugar en 2014 al disco Canciones para Irene, dentro del dúo de breve recorrido pero interesante búsqueda sonora La Sónica del Reptil. Con letras y música de Juan Carlos Capetillo, ejecución y producción por mi parte, el resultado fue una sugerente combinación de ideas sobre la música a uno y otro lado del charco. El trabajo incluye también un videoclip hecho por la estupenda productora asturiana Señor Paraguas

En 2015, junto con la poeta Alba González Sanz, estrené el espectáculo de música y poesía contemporáneas Memoria de la carne, una propuesta del colectivo cultural Eritia en la que exploramos las relaciones, los afectos y las texturas de la vida y de la voz. Las actividades de la asociación se interesan precisamente por esa relación entre lo musical y lo poético puesto en escena.

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